viernes, 1 de febrero de 2013

¿Cómo daña el alcohol al hígado?

Nuestro cuerpo no tiene la capacidad de almacenar el alcohol. Esta sustancia química es excretada inalterada en la orina o el aliento, o se convierte en las células hepáticas en la sustancia llamada acetaldehído. El acetaldehído es tóxico y puede lesionar las membranas externas de las células hepáticas, causando su muerte.

Estos son los pasos por los que progresivamente se va dañando el hígado:
  1. La mucosa del estómago absorbe el alcohol y la sangre lo transporta al hígado.
  2. Tras un consumo de alcohol prolongado, la conversión del alcohol en acetaldehído altera el metabolismo de las grasas, produciendo una acumulación de lípidos en las células hepáticas (enfermedad llamada hígado graso).
  3. Las lesiones celulares debidas a la producción de acetaldehído, pueden producir también inflamación aguda del hígado (hepatitis alcohólica aguda).
  4. La lesión crónica de las células produce cicatrización del hígado (fibrosis hepática), que rompe la estructura normal de este órgano y gradualmente inhibe su función. Una cicatrización grave y extensa, es la marca distintiva de la cirrosis.