lunes, 5 de noviembre de 2012

¿Cuándo se debería tomar suplementos nutricionales?


Los suplementos nutricionales son vitaminas, minerales, hierbas y otras sustancias que se utilizan para mejorar la dieta. Pueden encontrarse en forma de pastillas, cápsulas, polvos o líquidos.

Si tu dieta es equilibrada, y no estás en una situación en en la que tus requerimientos nutricionales estén aumentados (como el embarazo), ni tampoco las pérdidas (por ejemplo por fuertes menstruaciones o diarreas); posiblemente no necesitas recurrir a ningún suplemento.

Sin embargo, en determinadas circunstancias o enfermedades, ciertos suplementos nutricionales nos pueden ser de gran ayuda, tanto para prevenir como para revertir en cierto grado, algunas carencias o patologías.

Los suplementos no están exentos de riesgos, puesto que no necesitan ser sometidos a las pruebas que se requieren en los medicamentos, y además, se debe tener en cuenta, que aunque un suplemento se publicite como "natural", no quiere decir que sea seguro. Por esta razón, deberías consultar antes de empezar a tomarlos con tu médico o nutricionista, para que te alerte de los potenciales efectos adversos y de las posibles interacciones que pueden darse entre los fármacos y los nutrientes. Y nunca debería tomarse más cantidad de la que aconseja el prospecto (a no ser que tu médico te lo haya indicado así).

Personas que pueden beneficiarse de la toma de suplementos nutricionales:
  • Personas con deficiencias nutricionales.
  • Mujeres fértiles que puedan quedarse embarazadas (se recomienda la suplementación con ácido fólico para prevenir defectos del tubo neural en el bebé; puede tomarse en comprimido o tomando alimentos enriquecidos en esta vitamina como algunas leches).
  • Mujeres embarazadas o que estén lactando (necesitan suplementos de yodo, hierro, ácido fólico y ácidos grasos omega 3).
  • Recién nacidos (de manera rutinaria se les da una dosis de vitamina k para evitar hemorragias, y a veces también vitamina D).
  • Niños (si viven en zonas donde el agua es pobre en flúor puede que necesiten de un suplemento, y si no tienen una dieta equilibrada, puede que tengan deficiencias en vitamina D y hierro).
  • Intolerantes a la lactosa (necesitan calcio para prevenir la osteoporosis).
  • Los que contínuamente están haciendo dietas por su cuenta, que excluyen algún tipo de alimento, o en las "dietas milagro" (si la dieta no está bien diseñada puede causar deficiencias  en ciertos nutrientes, además de dañar peligrosamente órganos importantes como los riñones). Los suplementos no van a evitar el "maltrato físico y psicológico" que sufre el cuerpo cuando se le somete a una dieta de moda.
  • La gente mayor a menudo necesita tomar suplementos específicos para ellos, ya que aparte de que  tienen los requerimientos aumentados de ciertos nutrientes por tener menos eficacia en su absorción o metabolismo, como en el caso de la vitamina D, además pueden llevar dietas desequilibradas o  tener problemas de masticación que le hagan excluir algunos alimentos.
  • Pacientes con SIDA, cáncer u otras enfermedades que aumenten los requerimientos de nutrientes, debido a que tengan el metabolismo acelerado, o a que tengan un aumento de las pérdidas (diarreas).
  • Los adictos a las drogas o al alcohol, ya que por un lado no absorben mal algunos nutrientes, y por otro lado, excretan más nutrientes (el alcohol hace que perdamos calcio por la orina). Los suplementos no pueden deshacer el daño causado por las drogas o el alcohol.
  • Personas recuperándose de una cirugía, una gran quemadura o una gran herida (necesitan más nutrientes, como las proteínas, para regenerar los tejidos).
  • Vegetarianos estrictos. Los veganos pueden necesitar un suplemento con vitamina B12, vitamina D, hierro, zinc y omega 3 (a no ser que tomen algas puesto que son muy ricas en estos ácidos grasos además de contener bastante yodo, también necesario si no toman pescado).
  • Pacientes que tomen medicamentos que interfieran con la asimilación de los nutrientes.